Ciudadanos e instituciones aseguran que han recibido donaciones tanto de las autoridades locales como departamentales. Destacan la solidaridad de los monterianos y del país en medio de la emergencia.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
Muchas personas perdieron sus colchones, camas, electrodomésticos y otros dispositivos básicos.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
Luego de dos meses los ciudadanos de Severá continúan sacando escombros y tierra de sus casas.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
Una de las damnificadas saca escombros y tierra de una iglesia cristiana.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
Las personas intentan recuperar lo que perdieron. Una familia del barrio El Poblado arregla parte del gimnasio que tenían en la casa.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
La inundación se registró en parte porque el agua de los caudales cercanos llegó a los barrios e inundó todo en pocas horas.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
Funcionarios de la Defensoría Civil continúan con las labores de limpieza de los barrios, como sucede con El Dorado. El reto no fue menor pues tuvieron que hacer labores de desinfección durante varios días.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
La marca amarilla, o “cicatriz” como la llaman algunos, refleja el nivel hasta donde llegó el agua en las inundaciones.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
Los habitantes del barrio Altos de Canaán buscan retornar a su hogar tras las inundaciones. Aún quedan rezagos del agua que se estancó en el lugar.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
En varios barrios tuvieron que drenar con motobombas el agua que quedaba represada.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
Los pobladores han tenido que empezar de cero o incluso acumulan deudas que les dejó el periodo de emergencia y ahora buscan salir adelante.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
Muchos de los pobladores perdieron todo lo que tenían con la emergencia.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
En algunos lugares el agua continúa represada por las lluvias del frente frío.
Fotografía: Guillermo Torres Reina