El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, aseguró que en el departamento comenzará una fase de “recuperación de daños y reactivación económica”.
Fotografía: Guillermo Torres Reina
La creciente del río Sinú arrasó con varias comunidades que viven a la orilla de ese caudal.
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Las inundaciones generaron afectaciones en la tierra que luego de dos meses de lo sucedido no se ha podido recuperar.
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Virgilio Ramos, poblador de Sarandelo, Córdoba, narró que los ciudadanos tuvieron que poner sacos de arena para evitar que el agua pasara a las comunidades.
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El ingeniero Pablo Castilla explicó que el fenómeno que se vivió fue como un “cisne negro”, pues esas inundaciones nunca antes se habían visto de esa manera en la región.
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La colaboración entre el Gobierno nacional y las autoridades locales y regionales ha sido fundamental para los trabajos de prevención de nuevas emergencias.
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Luego de dos meses continúan las labores de maquinaria amarilla en varios terrenos, como sucede en este caso en el sector de El Tigre del corregimiento de Las Palomas, en zona rural de Montería.
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Desde la Alcaldía de Montería adelantan labores de prevención en Las Palomas para futuras emergencias.
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Los ciudadanos tuvieron que colocar sacos de arena para frenar el caudal del río Sinú y prevenir una tragedia mayor.
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Los trabajos de maquinaria amarilla continúan en varias zonas de la región.
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Uno de los sectores más afectados fue el agro. Más de 3.000 reses habrían fallecido en la tragedia.
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Luis Fernando Hernández, líder de Tierralta, Córdoba, narró que tuvieron que sacar a las personas de su comunidad en pocas horas.
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El barrio El Poblado en Montería fue uno de los más afectados. Las personas tuvieron que salir en balsas y hasta nadando.
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